Colosenses 1:1-23.

Por Lic. Amílcar López. 
I.- Introducción.
Las cartas del apóstol Pablo dirigidas a las iglesias siempre han de tratar problemas específicos. 
Pablo era un apóstol de Jesucristo, y escribir cartas era un aspecto de su ministerio de autoridad como representante de Cristo. Otra parte de ser un apóstol era pastorear iglesias e individuos. Por lo que las cartas de Pablo no eran sólo colecciones de enseñanza autoritaria. Más bien, éstas eran personales y pastorales, motivadas por el amor y dedicadas a
las iglesias y las personas a quienes él escribía. Las cartas de Pablo también eran “ocasionales.” Es decir, fueron escritas para tocar puntos específicos en tiempos y lugares determinados.
Consideremos hoy la carta a los colosenses, capitulo uno, uno al veintinueve.   
Tres propósitos surgen de los contenidos de la epístola.  Pablo quería expresar su interés  personal en esta iglesia, la que evidentemente no había visitado. Escribió para advertirles  a los colosenses del peligro de regresar a sus antiguas creencias y prácticas. Además  refutó la falsa enseñanza que estaba amenazando a esta congregación. La sobresaliente  doctrina cristiana con la que esta carta trata es la cristología. El gran propósito de Pablo  era el de  hablar de la supremacía absoluta y la sola suficiencia de Jesucristo. 


II.- Análisis contextual.
Pablo probablemente escribió esta epístola desde Roma hacia mediados o al final de su arresto domiciliario ahí entre el 60 y el 62 a. de J.C. Experimentó confinamiento aunque disfrutó de una considerable libertad por cerca de dos años. Muchos de los compañeros  de labor de Pablo estaban con él cuando compuso esta epístola (Colosenses 4:7-14).  
La ciudad de Colosas yacía en el hermoso valle de Lycos a unos 1600 kilómetros al este de
Éfeso. Había sido un pueblo importante durante la Guerra persa del siglo V antes de Jesucristo.  Desde entonces nuevas rutas de comercio habían transportado la mayoría del tráfico a los  pueblos cercanos de Laodicea y Hierápolis y había dejado a Colosas como una villa rural.
Los habitantes eran mayormente colonos griegos y nativos frigios cuando Pablo  escribió esta epístola, aunque también había muchos judíos que vivían en el área. Antíoco  el Grande (223-187 a. de J.C.) había reubicado cientos de familias judías desde  Mesopotamia a esta región. Por lo consiguiente, la  iglesia estaba integrada por diferentes grupos de personas.   
Hay dudas en cuanto de que si el apóstol estuvo en esta iglesia; algunos afirman que nunca puso el pie en este lugar, otros abogan de que no solo visito el lugar sino de que el mismo la fundo.
Sin embargo la misma carta nos indica algo interesante al respecto. Colosenses 2:1 dice:
 “Quiero que sepan qué gran lucha sostengo por el bien de ustedes y de los que están en Laodicea, y de tantos que no me conocen personalmente.”[1]
Por lo que hemos leído es posible de que los hermanos de Colosas aun no habían visto el rostro del apóstol Pablo.
Pablo había pasado por Frigia durante su segundo y tercer viaje misionero, pero por alguna razón no había visitado la iglesia colosense. Posiblemente, él había estado allí antes de que se estableciera la iglesia en Colosas. O quizás había estado en la ciudad pero no había tenido la oportunidad de visitar la iglesia. También es posible que incluso nunca hubiera visitado la ciudad de Colosas. Cualquiera que fuera el caso, Pablo no conocía personalmente a la mayoría de estos creyentes. No obstante, podemos aprender algunas cosas sobre la relación de Pablo con los colosenses de los detalles en la carta de Pablo a ellos, así como de su carta a Filemón, quien vivió en Colosas. En primer lugar, leemos que Pablo tenía una relación indirecta con los colosenses por medio de representantes, como sus amigos colosenses Epafras, Filemón y Onésimo, y su mensajero Tíquico.
Segundo, aunque no se conocían cara a cara, Pablo y los colosenses mantuvieron correspondencia entre sí. Por ejemplo, Epafras le trajo información de los colosenses a Pablo. Y Pablo envió por lo menos una carta a la iglesia en Colosas, conocida como la epístola a los Colosenses del Nuevo Testamento.
Aunque el Apóstol Pablo no conocía personalmente a toda la iglesia de Colosas, no dudamos de que existiera una estrecha relación entre sí.
 Hay preguntas que debemos hacer, respecto a esta carta, ¿Qué motivo al apóstol Pablo escribir la carta? Y ¿Qué problemas enfrentaban los colosenses?
Mientras Pablo estaba en prisión, lo visitó un hombre llamado Epafras que era de la ciudad de Colosas; y Epafras le dijo a Pablo sobre algunas enseñanzas falsas que amenazaban a las iglesias del Valle de Lycus, incluyendo la iglesia de Colosas. Así que para defender a la iglesia contra estas enseñanzas falsas, Pablo escribió su carta a los colosenses. Aunque no sabemos todo los detalles de los errores que habían llegado a la iglesia de Colosas, la carta de Pablo nos dice varias cosas sobre ellos.
Primero, la enseñanza falsa en Colosas parece haber mezclado el cristianismo con elementos de la filosofía griega. Segundo, dependía fuertemente de la ley judía. Y tercero, insistía en que había muchos seres angelicales que los cristianos debían venerar y agradar. Frente a esto, se debía de responder enérgicamente. La filosofía pagana defendida por los falsos maestros en Colosas también parece haber incluido elementos del ascetismo.
Pablo en respuesta  les escribe esto: “Les digo esto para que nadie los engañe con argumentos capciosos.”[2] Col. 2:4; mas adelante encontramos lo siguiente: Cuídense de que nadie los cautive con la vana y engañosa filosofía que sigue tradiciones *humanas, la que va de acuerdo con los *principios[a] de este mundo y no conforme a Cristo.[3] Interesantemente Reina Valera traduce el siguiente versículo: “y Vosotros estáis completos en el, que es la cabeza de todo principado y potestad”[4] esto nos indica que la iglesia estaba completa en Cristo y no necesitaba de otras cosas. Por ello debían  arraigarse y confirmarse en Cristo, quien es la cabeza de todo, y debían  estar atentos a cualquier filosofía que atentara contra la sana doctrina.
En resumen entonces, los falsos maestros en Colosas intentaron mezclar las enseñanzas de la iglesia con tradiciones griegas que supuestamente traerían sabiduría y fortalecerían a los creyentes contra la tentación. Pero en realidad, la sabiduría que ellos ofrecían era falsa, sus prácticas no tenían valor y sus enseñanzas negaban la supremacía de Cristo. Además de promover la filosofía griega, los falsos maestros en Colosas introdujeron muchas prácticas basadas en la ley judía.  Pablo respetó la Ley Mosaica; y estaba dispuesto a aceptar y participar en muchas prácticas judías tradicionales por causa del evangelio. Así, si los falsos maestros en Colosas hubieran empleado la ley de una manera válida, Pablo no habría criticado el uso de ésta. Sus críticas indican que los falsos maestros estaban usando enseñanzas judías y prácticas de manera incorrecta. En Colosenses capítulo 2 versículo 16, Pablo se refirió a varias prácticas judías de las que los falsos maestros abusaron cuando escribió: “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo”[5] (Colosenses 2:16)
Evidentemente, los falsos maestros en Colosas enfatizaron ciertas prácticas derivadas de la ley del Antiguo Testamento. Esto incluía observar ciertas fechas del calendario judío, como fiestas religiosas, celebraciones de Luna Nueva y el día Sabático, así como restricciones dietéticas. Pero ellos no observaban estas reglas del Antiguo Testamento de la manera prescrita por la Ley Mosaica. Ni las aplicaban como lo hicieron los apóstoles. Al contrario, Pablo declaró que sus prácticas distorsionaban la ley del Antiguo Testamento. Por tal motivo el apóstol Pablo escribe lo siguiente: Todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo. Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal. (Colosenses 2: 17-18)
La ley Mosaica no asociaba los días santos con la adoración de ángeles, sino con la adoración a Dios. Y no estaba a favor de una dieta especial como un medio de humildad o de ascetismo, sino como una señal de ser apartado como persona especial de Dios. Los falsos maestros, sin embargo, habían adulterado estas leyes, usándolas en la adoración idólatra y el ascetismo pagano.
En Colosenses, Pablo escribió en contra de los abusos de la ley Mosaica; él no escribió contra la propia ley. Por tal motivo se concentró en refutar las enseñanzas y prácticas específicas de los falsos maestros, condenando la manera en que ellos habían adulterado los estatutos particulares de la ley, e insistiendo a la iglesia que rechazara estas corrupciones.
Después de conocer el trasfondo de la carta, y saber las razones por las cuales fue escrita, pasaremos a conocer más de cerca el texto que nos ocupa el cual es el capitulo 1:1-29.



III.- Análisis Textual.
a) Saludo.
v. 1. Pablo se describe como “apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios”.  Aunque Pablo nunca había visitado esta iglesia, él tiene la autoridad de apóstol frente a ellos. Y el que esté enviando esta carta no es por meritos propios, al contrario es un mandato de Dios.   Las palabras que él usa aquí son claves, porque establecen la autoridad que él tiene para escribirles.  Pablo les dice, “Yo les escribo porque Dios me ha enviado. Ya que La palabra “Apóstol” en griego (apostolos) se deriva del verbo, apostellw.  Este es un verbo compuesto: apo (‘fuera’ o ‘de’), más stellw (‘enviar’).  Por lo tanto, el verbo significa, literalmente, ‘enviar de’ o ‘enviar fuera’. Barclay afirma que el término apostolos significa, ‘uno que ha sido enviado afuera’. Entonces el apóstol Pablo tiene todas las credenciales para hablar con autoridad el mensaje que se le han encomendado. Sn embargo, dice; Yo no soy digno de hacerlo, pero Dios en su voluntad quiso que fuera así. La voluntad de Dios es que yo le sirva como portavoz de Su Palabra, y en esa calidad les escribo ahora”.  Pablo enfatiza su autoridad al inicio de la carta, porque posteriormente tendrá que refutar la herejía que estaba amenazando la Iglesia.
No es de extrañarse que Pablo escriba el nombre de Timoteo, pues este, había estado con él; y sin duda quería enviar saludos a la iglesia.  
v.2. El apóstol Pablo continúa escribiendo a sus receptores, que los llama Santos y fieles hermanos.
Los colosenses eran santos, del griego (γος) el cual significa, apartado para Dios. De modo que santos son aquellas personas sobre las cuales el Señor ha derramado su gracia abundante y a quienes se les ha encomendado una gran responsabilidad. Idealmente, los santos son creyentes. Así también aquí: la frase “a los santos y fieles hermanos” ya que  en el griego el artículo definido (los) no se repite delante del segundo sustantivo, por lo tanto esto  comunica una sola idea, ya que los santos que son fieles a su llamamiento también son, por supuesto, fieles hermanos creyentes, y esto “en Cristo”, es decir, en virtud de su unión con él.
Las siguientes palabras “que están en Colosas” demuestra que esta carta estaba dirigida principalmente a esta congregación, aunque en segundo lugar para la iglesia vecina de Laodicea (Colosenses 4:16), y, por cierto, también a la  iglesia actual.
“Gracia y paz a vosotros” La salutación normal en cartas Griega era la palabra “salud” (charein, Hechos 15:23; “A los hermanos de entre los gentiles que están en Antioquia, en Siria y en Cilicia, salud” 23:26;”Claudio Lisias al Excelentísimo Gobernador Félix: salud” Característicamente Pablo cambió esto a algo muy parecido en sonido pero en un término Cristiano, gracia, χάρις “Gracia” era la palabra especial que describía el carácter amoroso y misericordiosa de Dios. Los humanos son declarados  rectos delante de Dios por quien es El, no por quien son ellos. Es la bondad de Dios, generoso, amoroso, que perdona, lento para la ira, y grande en misericordia.  
“Paz” es el resultado de la gracia de Dios en la vida de los creyentes, y solamente los creyentes en Cristo gozan de este don hermoso. Y estas son las promesas del evangelio Juan 14:27 dice:”La paz os dejo, mis paz os doy; y no os la doy como el mundo la da” Paz  es un gozo interno y estabilidad sin importar las circunstancias, enseñanzas falsas, o persecución; claro que esto no es comprensible para los que no son cristianos, Filipenses. 4:7 “Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento”
“Dios nuestro Padre” no es usado en el sentido de generación sexual o secuencia cronológica, sino para mostrar una relación íntima familiar.
Por lo tanto, Dios como Padre amoroso, a través de Su Hijo Jesucristo, nos ha dado gracia y Paz, para poder enfrentar cualquier situación que como hijos hemos de pasar. La iglesia de Colosas debía tener presente esto; que no estaban solos, que Dios como nuestro padre siempre ha de cuidar de nosotros.

b) Acciones de gracias. 1:3-8.
Al orar por vosotros siempre damos gracias a Dios. En las cartas de ese entonces, el saludo del principio era seguido por una acción de gracias. En este caso no es la excepción. La diferencia de esta carta a otras cartas que se escribían en los tiempos del Apóstol pablo, es que aquí se agradece a Dios Padre, por sus múltiples bendiciones. El hecho de que los creyentes en Colosas permanezcan en fe y amor para con otros, es por gracia de nuestro Dios.  Recordemos que la fe misma es un don de Dios tal como lo dice: Efesios 2:8. “somos salvos por medio de la fe, y esto nos es de nosotros, es don de Dios” por lo tanto la fe misma es un don de Dios, ya que como dice este capítulo, nosotros estábamos muertos en nuestros delitos y pecados; y como sabemos que un muerto no puede hacer nada por sí mismo; Dios entonces hizo esta obra en nosotros, poniéndonos la fe para que pudiésemos creer. 
El apóstol Pablo, le hace ver a la iglesia, que continuamente esta orando por ellos. Más adelante veremos cuál era el propósito de su oración. Pero es interesante tanto para la iglesia como para el apóstol; saber esto: Para la iglesia saber que había alguien que continuamente oraba por ellos; y creo que se siente bien, saber que alguien te dice, estoy orando por ti, esto tiene que ver con un asunto de hermandad, de compañerismo de comunión, tal como la iglesia en Hechos en sus principios lo hacía.
Hasta aquí podemos observar dos cosas.
1.- Los creyentes en Cristo que han recibido la Gracia de Dios y su paz; permanecen en la fe.
2.- Los creyentes en Cristo que han recibido la Gracia de Dios y su paz; permanecen en amor para con los santos.  
La construcción más sencilla de los versículos 4–8 es la de considerar toda esta sección como dando las razones para la acción de gracias. La petición propiamente dicha comienza en el versículo 9. Tanto la acción de gracias como la petición pertenecen a la esencia de la oración tal como dice (Filipenses. 4:6, Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestra peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
Ahora bien,  antes que Pablo comience a referirse a los peligros que la iglesia enfrenta; ante todo les asegura a los destinatarios de esta carta que está convencido de que la obra de la gracia de Dios es evidente en sus vidas. ¡Qué lección para todo padre, consejero, maestro y pastor, especialmente en esos casos en que pareciera apropiado tener que amonestar o aun reprender fuertemente.  Pablo menciona el hecho de que él y Timoteo han oído, de la fe que los colosenses tienen en Cristo Jesús, es decir, de su permanente confianza en y entrega personal al Señor Jesucristo, También asocia con la fe en Cristo Jesús el amor hacia todos los santos. Estas dos cosas van juntas, porque la fe siempre obra a través del amor tal como lo dice Gálatas. 5:6, “Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircunsición, sino la fe que obra por el amor”. Hasta aquí tenemos dos palabras importantes que el Apóstol pablo resalta, que es fe y amor; pero hay otra palabra que es interesante mencionar, el cual es la “Esperanza”
Pablo continúa, a causa de la esperanza reservada en los cielos para vosotros. Hemos visto  la fe y el amor, ahora el apóstol menciona  la esperanza, y es así como se  completa  la bien conocida tríada.
Estas palabras destacan mucho en la enseñanza y el ministerio de Jesús. El Señor Jesús, vez tras vez,  hizo énfasis en la importancia de la fe, tal como lo leemos en el evangelio de  (Mateo. 6:30; 8:10, 26; 9:2, 22, 29; 14:31; 15:28); también  Su presencia misma, sus palabras de regocijo, sus brillantes y hermosas promesa, inspiraban esperanza, aun cuando no usara la palabra misma, el evangelio de Mateo, destaca mucho la frase ten “animo” y también el evangelio de Marcos.  (Mateo. 9:2; 14:27; Mr. 5:36; 6:50; 9:23.
También colocó mucho énfasis en el amor y por cierto lo consideraba como la misma esencia de la ley y el evangelio, el mayor de la tríada (Mateo. 5:43–46; 19:19.
Hasta aquí podemos comentar lo siguiente:
1.- La iglesia en Colosas, ha sido grandemente bendecido por Dios nuestro Padre.
v  En ellos permanece la fe, la esperanza y el amor, tal como lo dice 1 Corintios 13:13.

La gracia de Dios es abundante en la iglesia, porque el evangelio ha llegado por Gracia hasta ellos, y también a todo el imperio Romano. “a todo el mundo” Esto se refiere al mundo Greco-Romano. Esto era una exageración (hipérbole) común en el NT.  El termino Griego (kosmos) tenía varios usos. Podía referirse a (1) este planeta físico; (2) la humanidad que habita la  superficie de este planeta; o (3) las filosofías, estructuras gubernamentales, instituciones educacionales, sistemas religiosos. Lo que es cierto es que el evangelio estaba llegando a muchos lugares, y que produce muchos frutos. La razón de esto, es que el evangelio es poder, tal como el apóstol lo dice en Romanos 1:16.  Este evangelio de poder fue predicado por Epafras, un fiel ministro del Señor, y no un charlatán. Epafras no es como los falsos maestros que están en la iglesia.  
C) Oración. V. 9-14.
En vista de la confianza de los colosenses en Cristo, Pablo y sus compañeros habían estado orando continuamente  por ellos. Habían orado por acciones de gracias y por peticiones  desde que habían oído de  la recepción de la palabra por los colosenses y de su consecuente amor, el que el Espíritu Santo produjo en ellos. Pasemos entonces a ver la razón de esta oración, tal como lo dijimos anteriormente.  Específicamente la oración de Pablo incluía esto; que Dios les diera un conocimiento pleno y exacto. La palabra griega traducida como, conocimiento, (epignosis (πιγνώσις) Esta palabra  puede  significar  conocimiento  pleno o total.   O  conocimiento  más preciso. Probablemente Pablo oró por mayor conocimiento en ambos sentidos. Gnosis (conocimiento) era un término favorito de los filósofos gnósticos, y sin duda Pablo los tenía en mente cuando oró por epignosis para sus lectores. Ahora bien, el conocimiento al que se alude aquí no es un conocimiento abstracto o teórico. Tal conocimiento meramente teórico puede ser obtenido por un cristiano nominal, y en efecto hasta cierto punto por un incrédulo declarado y aun por Satanás mismo. Pablo tampoco tiene en mente un depósito de información oculta, tal como el conocimiento de algunas contraseñas. Este conocimiento tampoco es del género de la gnosis misteriosa que los maestros del tipo gnóstico pretendían tener para sus “iniciados”. Por el contrario, es una comprensión profunda de la naturaleza de la revelación de Dios en Jesucristo, una revelación maravillosa y redentora; y es un discernimiento que produce fruto para la vida práctica, como lo indica también el contexto inmediato (Colosenses 1:10). Este conocimiento fluye de la comunión con Dios y lleva a una comunión aún más profunda. Por tanto, este conocimiento claro (πίγνωσις) trasforma el corazón y renueva la vida.
Comentando las bendiciones que los colosenses han recibido, que es la fe, la esperanza y el amor; la iglesia debe vivir agradando a Dios en todo. Pero para poder hacer eso, es necesario un pleno conocimiento de quien es Cristo, y que ha hecho por nosotros. Por lo tanto lo que Pablo aborda en estos versículos es, que el creyente en Cristo, debe estar en continuo crecimiento. Y esta es la razón por el cual el apóstol ora. Que la iglesia siga creciendo en el Señor, el resultado de esto, es que la iglesia agradara al Señor en todo. Pero tal conocimiento se encuentra en Cristo y no en otro lado.  
Haciendo un resumen de lo que hemos visto, comentamos lo siguiente: La iglesia de Colosas ha recibido bendiciones de lo alto; fe, amor y esperanza; sin embargo El apóstol Pablo en su oración pide a Dios que la iglesia siga creciendo en el conocimiento pleno. Para poder aplicar cada uno de los dones recibidos en la vida practica.
Es por ello que el Apóstol, habla del conocimiento que todo cristiano debe tener de Jesucristo, esto ayudara a refutar las falsas enseñanzas dadas por los falsos maestros.
Por tal motivo, el aposto aborda de los versículos  15 al 23, sobre la persona de Cristo.   La doctrina de Cristo era la principal verdad amenazada por los falsos maestros en Colosas, y esta es una doctrina que Pablo presenta a sus lectores antes de tratar específicamente con la falsa enseñanza.
D) La persona y obra de Cristo V. 15-29.
Los versículos 15-20  pueda ser que refleje un himno o credo de la iglesia primitiva. Trata con el señorío cósmico  de Jesús. Refleja varios términos agnósticos, “primogénito,” “plenitud,” y conceptos como los niveles angelicales del v. 16, y la  verdadera humanidad de Jesús y Su muerte en el v. 20. Lo que es importante comentar aquí es que Pablo presenta a la iglesia quien es Jesús; para que la iglesia tenga ese conocimiento, el cual él ha pedido en su oración en el versículo nueve de este capítulo uno.
V.15-17 “El es la imagen del Dios invisible” La misma palabra (eikōn) se usa para Jesús en 2 Corintios  4:4. Una expresión teológica  similar ocurre en Juan 1:18; 14:9;  El pasaje 1:3 en el libro de los Hebreos tiene un fuerte término Griego (charakter,  el cual significa una expresión exacta) Por lo tanto,  mirar a Jesús es mirar a Dios! El Dios  invisible se ha hecho visible! La Deidad se ha hecho hombre tal como lo dice el evangelio de  Juan 14:9.El apóstol no solo afirma que Jesucristo es Dios, sino que dice, es el primogénito de toda creación.
Cuando la palabra primogénito se usa con respecto a los nacidos físicamente quiere decir el primer nacido. Puesto que en la Biblia el primogénito era el hijo principal, éste heredaba al padre y, por eso, si su padre era rey, heredaba el trono; si su padre era el Sumo Sacerdote, llegaba a ser el Sumo Sacerdote, etc. A causa de la grandeza (preeminencia) asociada con la primogenitura, el término primogénito llegó a significar principal, el equivalente de señor. Por eso, Cristo es el "primogénito (Señor) entre muchos hermanos" (Romanos. 8:29); es "el primogénito (Señor) de los muertos" (Apocalipsis. 1:5).
Por lo tanto en este texto, se nos habla de la  preeminencia por encima de toda la creación, de la autoridad que Cristo tiene como Señor, No tiene que ver con su origen físico, sino con su posición de grandeza y exaltación.  Por lo tanto, lo que primogénito no  significa es que Cristo fue el primer ser creado, tal como lo enseñan los testigos de Jehová.
Esto está claro porque los versículos 16-18 declaran que Cristo existió antes de todas las
Cosas y es el mismo Creador. Otros pasajes también afirman su responsabilidad por la  Creación (Juan 1:3; 3:16; Romanos. 8:29; Hebreos. 1:6; 11:28; 12:23)
Cuando el apóstol afirma que Cristo; es Dios, le está diciendo a la iglesia, que por medio de él todas las cosas fueron creadas. Porque si no fuera Dios, el versículo 17, digiera lo contrario. Sin embargo este versículo dice: Todas las cosas que fueron creadas, subsisten en él. La palabra sunistemi (συνίστημι, es un indicativo perfecto activo, el cual implica “continuar,  aguantar, o existir.” Esta es la doctrina de providencia (Hebreos. 1:3) y es personal! “Todas las cosas” se refiere a la creación.  Jesús es el que sustenta, de igual manera que es el creador de todas las cosas. Por lo tanto; El versículo 17 resume el pensamiento de los versículos 15 al 16 y completa la declaración de Cristo en relación con la creación. Que Jesús es Nuestro Señor y Dios, y que creó todas las cosas; y que aun la sigue sustentando.
v. 18. “Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia” De igual manera que Jesús es  preeminente en la creación; lo es en la Iglesia. Jesús es Señor de la iglesia, es autoridad y dirección.
En Resumen, Los versículos del 15 al 23 El Aposto Pablo nos presenta la persona de Cristo, en relación con la deidad, en relación con su  creación, en relación con su iglesia, y en relación con  la redención.
Por lo tanto en estos versículos, el apóstol  Pablo refuta, directamente varios conceptos equivocados, que los falsos maestros estaban enseñando: (1) Enseñaban que la materia es mala, por lo tanto decían que Dios no pudo haber venido a la tierra como un ser humano verdadero. Pablo manifiesta que Cristo es la imagen exacta de Dios, es Dios mismo, y aun así murió en la cruz como un ser humano. (2) Enseñaban que Dios no había creado el mundo, y todo cuanto existe,  porque El no pudo haber creado lo malo. Pablo contesta que Jesucristo, que también es Dios, es el Creador de todo cuanto existe, esto según el versículo 16. (3) Enseñaban que Cristo no fue el único Hijo de Dios, sino uno de los muchos intermediarios entre Dios y el pueblo. Pablo explica que Cristo existió antes de cualquier cosa y es el primogénito de los que resucitaron. El apóstol Pablo no dijo que Jesús fue la primera persona que se levantó de los muertos, ya que él mismo había hecho, que Lázaro se levantara de entre los muertos. Sino que es el más importante de todos los que se han levantado de los muertos; porque sin su resurrección, no podría haber resurrección para otros, tal como lo dice en Corintios (1 Corintios 15:20)”
Por lo tanto, “Prototokos “primogénito”, usada en ambas partes del pasaje (vv. 15, 18) une su supremacía en los dos dominios, la creación y la salvación. (4) En sus enseñanzas, negaban,  ver en Cristo la fuente de salvación, insistiendo en que la gente podía hallar a Dios por medio del conocimiento secreto y especial. En contraste, Pablo afirma con sinceridad que una persona puede ser salva solo por medio de Cristo. Ya que Cristo en su sangre, nos ha reconciliado y nos ha presentado santo, sin manchas e irreprensibles delante de Dios.
Siguiendo con el tema de la persona de Cristo, encontramos tal vez un texto controversial, por la forma en que Pablo es cribe; el versículo 24 dice: “Cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia” La palabra thlipseon (RVR, 1960; NVI; 'aflicciones') nunca se usa en el Nuevo Testamento respecto a los sufrimientos expiatorios de Cristo. Por lo tanto, debemos rechazar cualquier concepción de un tesoro de mérito, tal y como los católicos romanos permiten, compuestos por los sufrimientos de Cristo más los sufrimientos de los santos y dispensados como indulgencias.
También, descartamos las interpretaciones que entienden que Pablo se refiere a los sufrimientos exigidos por Cristo o sufridos por su causa; tampoco dice que la muerte de Cristo fue insuficiente para salvarnos. Lo que el apóstol  Pablo afirma aquí, es que el sufrimiento es inevitable cuando las buenas nuevas de Cristo se llevan al mundo. A esto se le llama "los sufrimientos de Cristo", porque todos los cristianos están unidos a Él.

V.26- 27 Los falsos maestros en la iglesia de Colosas creían que la perfección espiritual era un plan secreto y oculto que solo un pequeño grupo de privilegiados podrían descubrir. Su plan secreto tenía características de ser exclusivo.
Sin embargo el apóstol Pablo dice que el evangelio, ha sido predicada en su totalidad, y  que a través de Cristo fue dado a conocer a todos, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades. El plan secreto de Dios es: "Cristo en vosotros la esperanza de gloria". Y esta esperanza es la que la iglesia de Colosas debe tener, tal como se nos dice en el versículo cinco.
En los últimos versículos, v28-29. El apóstol, nos da a conocer, que el evangelio es para todos,  y que la tarea de todo ministro es enseñar este evangelio.  La palabra perfecto significa maduro o completo, no intachable. Por eso el propósito del apóstol, de enseña y amonestar.
Por lo tanto, lo que la iglesia debía saber es que, Cristo es suficiente en todo, es Señor de Todos, y que no tienen necesidad de añadir nada. Los mismos dones que la iglesia tiene, tales como la fe, la esperanza y el amor, han sido dadas por Cristo.

IV.- Aplicaciones prácticas.
El mensaje de Cristo es para todos, por lo tanto, por doquiera que Pablo y Timoteo fueron, llevaron las buenas nuevas a todo aquel que escuchara.
La perspectiva del apóstol Pablo de su ministerio era ciertamente alta. Se hubiera desesperado si no hubiera aprendido la suficiencia de la gracia de Dios en su vida.
Sin duda, la refutación más eficaz de cualquier herejía es la proclamación clara y valiente de la persona y la obra de Cristo.  Cristo es el evangelio mismo. Aquellos que han encontrado todo en Cristo ya no necesitan buscar otro conocimiento o experiencia en ningún otro lado.
Su sacrificio es plenamente suficiente para nuestra salvación, y tratar de añadir algún sacrificio personal sería desafiar el poder de la cruz (Heb.10:14). Vivamos, entonces, plena y positivamente en la libertad y el gozo dados por Dios, o sea, en obediencia a su Palabra y en la ‘amistad’ de Jesucristo (Juan 15:15)
La libertad en Cristo no significa que podamos vivir a nuestro antojo. Debemos vivir para agradar a Dios. Así, tenemos ante nosotros un modelo de la verdadera vida Cristiana; por eso el versículo diez del capítulo uno dice:
< Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;>[6]
La moralidad del Nuevo Testamento es imposible sin su doctrina. La falsa doctrina decía: ‘Si haces ciertas cosas, te convertirás en cristiano.’ El verdadero evangelio dice todo lo contrario. Sólo cuando llegues a ser cristiano podrás vivir como un cristiano. El Dr. Lloyd-Jones, comentando el Sermón del Monte, dijo: ‘No se nos dice en el Sermón del Monte: ‘Vive de esta forma y te convertirás en cristiano’, antes bien se nos dice: ‘Porque eres cristiano vive de esta forma.’ Es de esta forma que los cristianos deben de vivir; así es como se supone que viven los cristianos. Bajo la autoridad de Cristo.

V. Conclusión.
Es así como concluimos este ensayo diciendo, que en Cristo y solamente en el, esta la base de todo cuanto se debe hacer.
Muchas cosas podemos aprender, del ministerio del apóstol Pablo, lo vemos al inicio de la carta, cuando le dice a la iglesia que esta orando por ellos; y que el propósito de su oración, tal como él lo dice en el versículo diez;  es que la iglesia siga creciendo en el conocimiento pleno de Cristo, para vivir agradándole en todo.
Por ello la necesidad del apóstol de hablar de la persona de Cristo, y su obra. Y que la iglesia en Colosas debían aprender esto, pero no solo aprenderlo sino compartirlo. Que Cristo es Dios, es creador de todo cuanto existe, Señor de su iglesia, y que solo por medio de él se ha dado la redención. Este es el evangelio que se debe predicar.  Por lo cual el apóstol Pablo menciona en el versículo 28, que el ministerio que tiene es de anunciar el evangelio de Cristo, ósea predicar a Cristo, amonestando a todo hombre y enseñándoles el evangelio de verdad. Y Este es el trabajo que debemos hacer; anunciar cumplidamente la Palabra de Dios.




[1] Nueva Versión Internacional.
[2] Nueva Versión Internacional.
[3] Nueva versión internacional.
[4] Reina Valera 1960
[5] Reina Valera 1960
[6] Reina Valera 1960.

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